Dos investigadoras del INIDEP y una del CADIC se sumaron a la expedición One Oceana cargo del velero noruego “Statsraad Lehmkuhl”. El objetivo es recolectar datos en todo el mundo y concientizar sobre el rol crucial de los océanos.

El velero “Statsraad Lehmkuhl” hizo escala en Tierra del Fuego. Foto: Julieta Rodríguez.

En una nueva actividad de cooperación internacional en materia de investigación oceanográfica, científicas argentinas pertenecientes al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y al Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET) tomaron parte en un tramo de la misión que el velero noruego “Statsraad Lehmkuhl” comenzó en agosto de 2021 y que se extenderá hasta abril de 2023. Desde esa fecha, la embarcación se encuentra recorriendo una serie de puntos estratégicos alrededor del mundo visitando 36 puertos, a fin de relevar conocimientos y concientizar sobre el papel crucial de los océanos para un desarrollo sostenible.

La expedición posee varios detalles destacables, y uno de ellos es la antigüedad de la embarcación, construida en Alemania en 1914. No obstante sus 107 años, está equipada con sensores para medir la calidad del agua y CO2 online, ecosondas científicas, sistemas de cámaras, hidrófonos y equipo de muestreo biológico. Y con el objetivo de minimizar la huella de carbono, el 70% de los viajes que realiza cada año son a vela, además de contar con una batería híbrida de última generación.

La bióloga Julieta Rodríguez es integrante del Gabinete de Zooplancton del INIDEP y relató su experiencia a bordo: “Nos embarcamos en esta aventura con mi compañera la Lic. Nadia Marina Alves, ambas con distintas experiencias en el mar. Teníamos en común que esta era nuestra primera vez a bordo de un velero y con una tripulación que habla un idioma tan distinto al nuestro”. En cuanto al rol que desempeñaron, fue el de observadoras científicas a bordo, supervisando y registrando las tareas científicas realizadas por el biólogo alemán integrante de la tripulación, Stefan Thiele: “Esto implicó una gran responsabilidad ya que se tomaron muestras en aguas jurisdiccionales argentinas y tuvimos que supervisar las condiciones y la mecánica de estos procesos”, explicó.

Julieta Rodríguez, Nadia Alves y Natalia Dellabianca son las tres científicas argentinas que participaron en parte de la expedición. Foto: Julieta Rodríguez.

Por su parte, Natalia Dellabianca –que se desempeña como bióloga en el CADIC– profundizó: “Lo que se hizo fue relevar muestreos continuos para estudiar diferentes parámetros oceánicos físicos y biológicos como salinidad, temperatura, oxígeno disuelto. También se estaban haciendo algunos estudios de contenido de microplásticos en agua a nivel superficial y algunos estudios microbiológicos y de ADN ambiental. Una vez que finaliza la expedición, que sería en 2023, se compilan todos esos datos y serán públicos”.

En ese sentido, Rodríguez aclaró: “El tramo en el que nosotras embarcamos (Ushuaia – Cabo de Hornos) solo se tomaron muestras en un punto del Canal de Beagle. Se espera que Stefan y otros grupos de trabajo en Bergen (Noruega) procesen las muestras y realicen publicaciones científicas sobre ello”.

Todas a bordo
Uno de los objetivos de la expedición “One Ocean” está enfocado no solo en lo estrictamente científico, sino que incorpora al público general a la experiencia de la vida a bordo y aboga por la concientización sobre el importante rol que los océanos cumplen en la vida del planeta. La posibilidad de incorporarse como turista en distintos tramos de la travesía del barco es una oportunidad de acercarse a las tareas diarias, que implican tanto la toma de muestras científicas como la vida cotidiana de la tripulación. “Fue un viaje en que los pasajeros formaron parte en cierta manera de la tripulación, en el sentido de que realizaron tareas que tenían que ver con la navegación. Nosotras también participamos de algunas guardias, y la experiencia global fue bastante enriquecedora en lo referido a conocer gente de otros países y culturas”, afirmó Dellabianca. “Esto fue algo totalmente diferente a lo que estaba acostumbrada”, completó.

Adicionalmente, las investigadoras vieron reafirmado su rol de mujeres en la ciencia y agradecieron la posibilidad de participar en la expedición: “Gran parte de la tripulación estaba sorprendida con que no había hombres en el staff científico argentino y también se mostraron muy curiosos sobre nuestra formación y creatividad. Vivir esta experiencia nos hizo más fuertes y reafirma el hecho de que una mujer puede asumir cualquier rol en cualquier lugar donde trabaje con conciencia, amor y pasión por lo que hace”, sintetizó Rodríguez.

La investigadora del CADIC calificó la experiencia como “increíble” y añadió: “Es muy significativo como científica argentina el haber formado parte de esta misión. Hace unos 15 años esto hubiera sido impensado, porque las oportunidades de embarcarse para mujeres en esta profesión eran más difíciles. Esto es algo más que viene a reforzar las posibilidades y las oportunidades que se fueron generando para las mujeres que hacen ciencia marina de manera embarcada”.