Esta área horizontal entrelaza el derecho con la sociedad y con el ambiente oceánico y costero en el que se desenvuelve la actividad humana. El extenso litoral marino argentino y su dilatada plataforma continental es una región que, sintéticamente, puede ser caracterizada por sus cualidades intrínsecas y por sus externalidades antrópicas. Entre las primeras, se destacan su alta biodiversidad y los servicios ecosistémicos que brindan. Entre las externalidades antrópicas se pueden distinguir dos categorías: las actuales y las potenciales.

Las actuales son las que exponen a esas zonas a una contaminación progresiva generada por procesos de urbanización crecientes y por el turismo (con sus efectos adversos y significativos sobre el litoral marino y demás espacios acuáticos regulados por la CONVEMAR), el desarrollo de las diferentes pesquerías y la escasa, a nula, integración socio-ambiental entre las comunidades portuarias y los asentamientos urbanos conexos a ellas. Respecto de las segundas, se identifica como externalidad antrópica el potencial desarrollo recreacional costero de las provincias patagónicas, principalmente donde confluyen áreas protegidas tanto costero-marinas como oceánicas, el desarrollo de la explotación de sus recursos petroleros y la potencial explotación de los recursos genéticos tanto los de la columna de agua como en el lecho y el subsuelo.

Por añadidura, la falta de transparencia proactiva (entendida como el conjunto de actividades que promueven la identificación, gestación, publicación, difusión e implementación de información complementaria a la establecida por la ley), conspira contra el buen manejo de los recursos naturales de los que depende la vida humana. En resumen, las actividades antrópicas desarrolladas particularmente en la ribera continental y en los espacios acuáticos definidos por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, tienen un impacto adverso y significativo sobre la zona costero-marina y el ámbito oceánico adyacente.

Se percibe que esas actividades están asociadas a un entorno socio-cultural y productivo que no siempre es respetuoso de las mejores prácticas sustentables ni cuenta con una regulación jurídica ordenada y eficiente. Sin embargo, se carece de estudios sistemáticos que corroboren la veracidad de esa percepción social, su intensidad y su magnitud. Por lo tanto, es necesario promover estudios integrados, detectar indicadores socio-culturales que los tornen monitoreables, e implementar al menos tres líneas de acción concreta que apunten a una gobernanza multisectorial sostenible y ecosistémica.

Por su reciente inserción dentro de las políticas del MINCyT, se parte del presupuesto de que la dimensión social, cultural, jurídica y humana en general dentro de la Iniciativa Pampa Azul, es un área no explorada. En razón de ello, se entiende que la enumeración de las variables incluidas en este texto es parcial e incompleta y que es necesario intensificar su caracterización y clasificación como condición necesaria, pero no suficiente, para el ejercicio sustentable de las actividades antrópicas.

La confluencia de las numerosas variables sociales, culturales y económicas que generan las externalidades antrópicas que impactan de manera adversa y significativa sobre las costas y el mar argentino, requiere contar con una gobernanza multisectorial sostenible y ecosistémica que involucre a los decisores políticos en los distintos niveles de gobierno comunal, municipal, provincial y nacional (poder ejecutivo, legislativo y judicial), a los actores productivos (industrias pesqueras y las que deriven de actividades turísticas, las cámaras empresariales e industrias extractivas costero-marinas en general) y a los actores sociales (trabajadores de la pesca, trabajadores del petróleo y gas, trabajadores de la construcción, turistas en general) y al sector científico argentino (primordialmente investigadores, académicos y estudiantes de ciencias sociales y jurídicas, exactas y naturales, en interrelación con las otras dimensiones del saber).

Efectuar un ejercicio de planificación espacial con los actores identificados en el párrafo anterior, es el paso previo para desarrollar e instaurar la Planificación Espacial Marina y el Manejo Costero Integrado de la extensa franja del litoral marino argentino, de la ZEE y la Plataforma Continental Argentina. La internalización de las externalidades que se identifiquen con las líneas de investigación propuestas (ver abajo), tiene el objetivo de cambiar los incentivos de manera tal que las personas comiencen a considerar los efectos externos adversos de sus propias acciones sobre el ambiente costero-marino.

Objetivos de investigación
  • Identificar y evaluar los grados de desarrollo y explotación de las diferentes pesquerías considerando las potencialidades tanto de la industria pesquera como de la pesca artesanal o de pequeña escala, así como las fortalezas y debilidades del sistema jurídico que las regulan. Este objetivo supone identificar el impacto social y ambiental que provocan las prácticas de descarte y captura incidental.
  • Identificar y catalogar las prácticas turísticas y urbanísticas sustentables y no sustentables del litoral atlántico argentino.
  • Evaluar la interrelación entre actividades en los distintos puertos y ciudades- puerto del litoral atlántico, considerando aspectos normativos de ordenamiento, gestión y administración, económico-productivos, sociales y culturales.
Metas
  • Diseñar y proponer normas regulatorias (factibles, viables, que aproveche las experiencias a nivel internacional y regional) para las prácticas de captura incidental y descarte.
  • Realizar un mapeo de las zonas costero-marinas más sensibles al impacto del turismo.
  • Proponer modelos de gobernanza multisectorial sostenible y ecosistémica que aborden y expresen la complejidad de las actividades portuarias.
  • Generar un Código de Buenas Prácticas para la integración social de los puertos y para el desarrollo sostenible de las actividades recreativas y turísticas.