El BIP “Dr. Eduardo L. Holmberg” del INIDEP zarpó días atrás para realizar esta campaña de investigación. En el marco de Pampa Azul, se recolectará también información para el estudio de las variables ambientales y biológicas en estaciones de esta área geográfica prioritaria.

BIP “Dr. Eduardo L. Holmberg. FOTO: Gentileza INIDEP.

El 19 de enero pasado el BIP “Dr. Eduardo L. Holmberg”, perteneciente al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), dio inicio a la campaña de “Evaluación de abundancia de juveniles y desovantes de merluza (Merluccius hubbsi) en la zona de cría norpatagónica”. La misma se extenderá por aproximadamente 27 días y tiene al Dr. Gustavo Álvarez Colombo como jefe científico.

“Es un logro muy importante volver a realizar esta campaña luego de tres años”, remarcó el director del INIDEP, Oscar Padin. Según consignaron desde el Instituto, la campaña liderada por el Programa Pesquería de Merluza y Fauna Acompañante, tiene como objetivos principales determinar del área de concentración de juveniles de merluza; obtener índices de abundancia por grupo de edad de juveniles de merluza en el área de cría norpatagónica y monitorear del estado reproductivo de la merluza, la estimación de la abundancia, evaluar la estructura de longitudes y parámetros reproductivos (fecundidad, frecuencia reproductiva, calidad ovocitaria, longitud/edad de maduración).

Adicionalmente, y en el marco de actividades consensuadas entre el INIDEP y el Grupo de Trabajo Golfo San Jorge (GTGSJ) perteneciente a la Iniciativa Pampa Azul, se llevará a cabo la primera visita para recolección de muestras a una Estación Permanente de Estudios Ambientales (EPEA) en el Golfo San Jorge. Esta EPEA fue establecida próxima a Comodoro Rivadavia, de modo de facilitar el acceso periódico a la zona para el estudio continuado de las variables ambientales y del plancton. Desde allí “se procederá a colectar información de manera consistente a lo largo del tiempo acerca de distintas variables ambientales y biológicas”, explicó Ana Parma, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CESIMAR/CENPAT-CONICET) y coordinadora del Grupo de Trabajo Golfo San Jorge (GTGSJ).

BIP “Dr. Eduardo L. Holmberg. FOTO: Gentileza INIDEP.

En esta estación se estudiarán las variables físicas y químicas a partir de perfiles de CTD (Conductivity-Temperature-Depth) y muestras de agua; las fluctuaciones de la productividad primaria a partir de muestreos con red de fitoplancton; y las variaciones en la presencia de organismos bentónicos y zooplanctónicos mediante arrastre con redes específicas.

En la EPEA próxima a Comodoro Rivadavia se colectará información de manera consistente a lo largo del tiempo acerca de distintas variables ambientales y biológicas.

Asimismo, la investigadora indicó que, en el marco del fortalecimiento de los sistemas de observación bajo discusión en Pampa Azul, se prevé el emplazamiento de fondeos como parte de la red inter-institucional ROMA, para el monitoreo continuo de corrientes y temperatura del agua de mar, tarea que requerirá la recolección periódica de los datos registrados y el mantenimiento y calibración del instrumental fondeado.

En ese sentido, Parma comentó los principales objetivos a los que apuntan desde el GTGSJ: “Estamos desarrollando un programa de investigación y monitoreo a largo plazo del ecosistema marino del Golfo San Jorge y litoral del Chubut, una de las áreas seleccionadas como prioritarias por la iniciativa Pampa Azul en función de su alta productividad y biodiversidad, por ser clave en el ciclo de vida de especies de importancia pesquera y de alto potencial para el turismo, entre otras cuestiones”. El “Programa Estratégico de Investigación y Monitoreo a largo plazo del Golfo San Jorge” impulsa el estudio integrado del funcionamiento del ecosistema marino del golfo y del impacto de las actividades humanas que allí se desarrollan.

La coordinadora del GTGSJ destacó que los datos recopilar en la red inter-institucional ROMA “permiten investigar la variabilidad de los sistemas costeros, evaluar los efectos del cambio climático sobre el ecosistema y en particular sobre organismos de interés comercial, detectar de manera temprana anomalías, validar modelos oceanográficos físicos de circulación y respaldar la elaboración de planes de contingencia para la prevención y control de impactos debido a la contaminación”, entre otros. Tal como se consigna en el proyecto ROMA, estos servicios “son esenciales para el desarrollo económico sostenible a largo plazo de las poblaciones costeras, así como para los tomadores de decisiones operativas y políticas, objetivos de la Iniciativa Pampa Azul”.