La primera acción a nivel internacional de Pampa Azul, se implementó en 2013 mediante un acuerdo marco entre el Instituto de Ciencias del Mar de Rimouski/Universidad de Quebec, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y la Provincia de Chubut. Sobre esta base, a inicios de 2014 el buque de investigación CORIOLIS II realizó una campaña de investigación oceanográfica, geofísica y geoquímica en el Golfo San Jorge.

 

La campaña incluyó a investigadores de ambos países y permitió establecer un comité de coordinación permanente entre las instituciones participantes. La ejecución del acuerdo continúa con la formación de 15 estudiantes argentinos que cursan estudios de maestría y doctorado en Canadá apoyados por el programa BecAr.

 

En el mismo año, Argentina institucionalizó la cooperación bilateral con Estados Unidos mediante la realización de la II Comisión Mixta en Ciencia y Tecnología. En el programa de colaboración ambos países acordaron dar a las ciencias del mar la máxima prioridad. En línea con ellos, en 2016 se desarrolló en Mar del Plata la Reunión Argentina- Estadounidense en Ciencias Oceánicas organizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero de Argentina, el United States Department of State y la United States National Oceanic and Atmospheric Administration de Estados Unidos. Este encuentro permitió consolidar la cooperación entre las instituciones de investigación de ambos países y ampliar el diálogo bilateral sobre proyectos futuros. El monitoreo del cambio climático y de su impacto sobre los ambientes y ecosistemas marinos ocupa un lugar preponderante en esta cooperación.

 

En cuanto a América del Sur, Chile y Brasil son los dos socios estratégicos para el desarrollo de proyectos de investigación básica y de innovación tecnológica. Un claro ejemplo de esta cooperación es el desarrollo del proyecto SABIA-Mar entre la CONAE y la Agencia Espacial Brasileña (AEB). SABIA-Mar fue concebido como una misión de observación satelital con aplicaciones prioritarias al mar y las costas. El instrumental instalado en esta serie de satélites permite determinar cambios sutiles del color del mar, lo que redundará en múltiples estudios sobre su dinámica y productividad. Paralelamente, se mantiene un contacto activo con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovaciones y Comunicaciones de Brasil para consolidar acuerdos tradicionales e identificar acciones conjuntas orientadas a reforzar las capacidades de ambos países.

 
 

Workshop “Desarrollo de propuestas científicas para la perforación del margen continental pasivo volcánico argentino” organizado conjuntamente por el Ministerio de Ciencia, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, y el proyecto International Ocean Discovery Program (IODP).

Workshop “Desarrollo de propuestas científicas para la perforación del margen continental pasivo volcánico argentino” organizado conjuntamente por el Ministerio de Ciencia, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, y el proyecto International Ocean Discovery Program (IODP).

 
 

Con referencia a Chile, los esfuerzos de investigación en el mar se focalizan en el Mar Austral.

En 2015, tuvo lugar en Buenos Aires un importante encuentro de instituciones argentinas y chilenas en el que se trazaron las principales líneas de trabajo en esta área. Como consecuencia, se han establecido contactos con la Universidad de Concepción y con la Universidad Austral de Chile con el fin de concertar investigaciones conjuntas y formar recursos humanos. Se halla actualmente en preparación un nuevo encuentro binacional de investigadores en Santiago de Chile.

 

Se han producido asimismo importantes avances en relación a los países de la Unión Europea.  En 2014, se firmó con Italia un acuerdo entre el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y el Consiglio Nazionale delle Ricerche dirigido a la creación de un centro binacional de investigación marítima y oceánica que se apoyará en instituciones ya existentes. En particular, este proyecto se propone incentivar las cooperaciones en ingeniería y matemática aplicadas al mar. Respecto de la cooperación con España, cabe destacar los acuerdos firmados por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva con las Universidades de Cádiz y de Vigo con el objeto de promover la movilidad de investigadores y estudiantes de maestría y doctorado, la transferencia tecnológica y la capacitación de recursos humanos en ambos países. En cuanto a Alemania, cabe destacar que en 2015 el CONICET adquirió el buque oceanográfico alemán ″Sonne″ (actualmente ″Austral″), lo que permitió fortalecer la flota argentina de investigación. Asimismo, se implementó un activo programa de intercambio entre investigadores argentinos y alemanes con el fin de arribar a acuerdos específicos. Se está organizando un taller binacional para incrementar la cooperación entre investigadores argentinos y alemanes en el Atlántico Sur.

 

Primera campaña oceanográfica conjunta entre Argentina y Canadá.

Primera campaña oceanográfica conjunta entre Argentina y Canadá.

 

Son particularmente remarcables los encuentros de entendimiento realizados con la Unión Europea para intercambiar información sobre las iniciativas Pampa Azul y Blue Growth. A partir de los mismos, surgieron múltiples propuestas para proyectos de investigación y desarrollo tecnológico que se concretarán a través de acuerdos específicos. El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva ha adherido al programa “ERA-NET Cofund on Maritime/Marine Technologies” del programa ″Horizonte 2020″, liderada por el Forschungszentrum Jülich GmbH de Alemania, que contará con la participación de instituciones del Reino Unido, Irlanda, Noruega, España, Malta, Países Bajos, Turquía, Portugal, Rumania, Francia, Bélgica, Finlandia, Polonia y Dinamarca. Argentina es el único país único país latinoamericano participante en la iniciativa. El programa se propone realizar tres convocatorias conjuntas para proyectos internacionales en temas marinos co-financiados por las agencias nacionales y de la Comisión Europea.

 

Por otra parte, las relaciones con otros países del hemisferio sur como Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia revisten carácter estratégico. Respecto de los dos primeros, se ha incorporado la investigación oceánica a las agendas de cooperación binacional a través del Departamento de Ciencia y Tecnología de Sudáfrica y del National Institute of Water and Atmospheric Research de Nueva Zelanda.